Para poder funcionar, cualquier tipo de papel es válido. Todo el "secreto" reside en un sencillo patrón de puntos que se imprime sobre el papel junto con el diseño del formulario, y a través del cual el Bolígrafo Digital "sabe" en todo momento en qué formulario y sobre qué hoja está escribiendo el usuario (el patrón identifica de manera unívoca tanto el formulario como las hojas que lo componen).
El "micro-punteado" consiste en una serie de puntos microscópicos, casi invisibles para el ojo humano, que capta el Bolígrafo Digital y que indican la posición exacta de escritura en cada hoja del formulario.
El Bolígrafo Digital "filma" todo el proceso de escritura a una velocidad de más de 50 imágenes por segundo. Los datos leídos quedan almacenados temporalmente en memoria bajo un formato de archivo propietario y altamente seguro, denominado PGC (Pen Generated Coordinates). Este formato consiste en una serie de coordenadas, indicadas relativamente a cada una de las posiciones de los puntos del patrón.